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jueves, 30 de marzo de 2023

Salud y pesetas

 

EL ORIENTAL

PERIODICO LITERARIO, MERCANTIL, ECONOMICO Y DE NOTICIAS
HOLGUIN 23 de enero de 1863
Año 1. No. 54



A todo el pueblo holguinero
A quien Dios libre de mal,
Hoy saludo muy cordial
Yo, el nuevo gacetillero.

Y al saludarlo diré
De falsedad sin asomo,
Palabras que sirvan como
De una profesión de fe.

Del Oriental esta parte
Será condición precisa
Proporcionar a la Risa
Que enarbole su estandarte.

De mi prosa chabacana
Y de mis versos hinéticos
Se reirán hasta los éticos…
Y todo el que tenga gana.

Noticias de todo el mundo
Os daré en sus pobres sueltos,
Ya estén los mares revueltos
O ya en sosiego profundo.

Más no noticias políticas
Pues casi nunca la leo
Porque a las naciones veo
Siempre en situaciones críticas.

La sátira, la diatriba
Y la burla que exasperan
Jamás asoman ni imperan
En sitios donde yo viva.

Y aunque el sol su luz no irradie
Siempre habrá con buenos modos
Mil plácemes para todos
Y disgustos para nadie.

Si es un vivo disparate
El mundo, y no va derecho,
Soy yo muy pobre petate
Para deshacer lo hecho.

El si quiere busque enmienda
Que en sí lo hallará, y si no
Por cierto no seré yo
Quien enmendarlo pretenda.

Harto fuego nos condena
Siempre en nuestra propia casa
Para pensar en la brasa
Que está quemando a la ajena.

¡A vivir! Ancha es Castilla
Y ancha es la Ciudad de Holguín,
Y en su seno hay serafín
Que es la octava maravilla.

Y aunque me encuentro brochado, 
Y por tanto ya no brocho
Luego es mejor bizcocho
Mientras que no se ha probado…

Salud! Pesetas! Y días
De entera satisfacción
Para esta jurisdicción
Hoy piden las ansias mías.

Mucho tabaco, y buen precio
Obtenga en justa demanda
Y diversión y parranda
Después del trabajo recio.

Tengan las bellas, amores,
Buen año los cosecheros,
Los arrancados, dineros,
Y El Oriental, suscriptores.

Y como, falto de ciencia
Cuando emito mis conceptos
Cometo cien mil defectos
Tened para mi indulgencia.

Doy principio a mi tarea
Con esto, y atento y fino
Servir a todos desea
El localista interino.    

domingo, 26 de marzo de 2023

Replica - Bladimiro

 

EL ORIENTAL

PERIODICO LITERARIO, MERCANTIL, ECONOMICO Y DE NOTICIAS

HOLGUIN 7 de noviembre de 1862. 
Viernes, San Florencio obispo.
Año 1. No. 19




Baracoa: del mes de Octubre
Es el día veinte y cinco
Y el año sesenta y dos,
Del décimo nono siglo.

Apreciable localista
De “El Oriental”: ahora mismo,
Que es casi el anochecer,
Un número he recibido
Del periódico en que escribes,
Cuyo número ha traído
“El vapor” de Regio, nombre
Y “Asturias” por apellido.

Con no pequeña sorpresa
En el “Folletín” he visto
El verso en que me mostré
Quejoso, más no ofendido,
Y tu replica también
Que me ha gustado infinito,
Por cuanto en ella demuestras
La virtud del Patriotismo.

Y, aunque no nos conocemos
Des que tu verso he leído
No tengo ningún reparo
En llamarte amigo mio. 
Y es que me place en el alma
Te hayas dado por sentido
Y te defiendas de un modo
Que en justicia llamo digno,
Más debo rectificar
Tu opinión, puesto que has dicho
“Porque la prensa es en Cuba
Lo que en todo el mundo ha sido”,
Es decir, que tu presumes
O al menos has comprendido
Que yo a la Isla zahiero
Hablando del “Periodismo”.

Pero en verdad no es así,
Pues si bien me he contraído
A la Isla en este asunto,
Es por cuanto en ella escribo.

Por lo demás, no te creas
Que jamás doy al olvido
Aquello de “en todas
Cuecen habas” y más insisto
En decir que en esta tierra
(Sea cual fuere el motivo)
“A todo el mundo se alaba.
Y si no, dime, ¿nunca has visto
Ensalzar pomposamente
Algunos pobres escritos
Que más que recomendarlos
Debieron darse al olvido?
¿No has visto cuando la Parca
Corta de la vida el hilo
A una joven, o a un anciano,
O aunque sea a un parvulito,
Poner en letras de molde
Sus preciosos atractivos,
Su talento y honradez,
O sus precoces instintos?

En época no lejana,
Dí, Localista, ¿no has visto
Al “Moro Muza” tronar
Contra “Sinsontes” invictos
Que estaban acostumbrados
A verse siempre aplaudidos?
¿Falto en algo a la verdad?
¿No es muy cierto lo que digo?
¿Y crees tú que yo culpe
De esto, solo al Periodismo?
¡Oh, no! que, aunque fuera estoy
De tu azaroso destino,
No por eso desconozco
Toda la virtud y tino
Que tu profesión demanda.

Los caprichos infinitos
Del público, (a quien sirves
Con aquel celoso brío
Del mártir que por su fe
Corre constantes peligros)
Yo culpo la vanidad,
(No a nosotros, lo repito),
De esos seres que os exigen
Aplausos inmerecidos.

Yo critico solamente
Las malas mañas del siglo:
Yo atacaré las costumbres
Más, respeto al individuo.

Y aunque la ocasión pasada
Contra ti me he dirigido,
Porque fuiste indulgente
Hasta el exceso conmigo.

Tu bien criterio, sin duda,
Al ver mi réplica dijo:
“¡Oh, cuán raros son los hombres!
He aquí un caso no previsto,
Y en verdad que no le falta
Su razón Badimiro”.

Pero debo advertir
Con respecto al finalito
(Que, según señas, parece
Que te ha picado en lo vivo)
Que en aquel final “a todos
Y a ninguno me dirijo”.

Y por lo que a ti concierne
Con toda franqueza digo
Que he notado independencia
Y verdad en tus escritos.

Y la prueba más patente
De ser cierto este mi dicho
Es, que, a pesar de mi genio,
Del modo que vez te escribo.

Sin embargo, no imagines
Que yo quedo convencido
De que la “local” de marras
En justicia he merecido.

                                 Badimiro.

sábado, 25 de marzo de 2023

Poesía

 

EL ORIENTAL
PERIODICO LITERARIO, MERCANTIL, ECONOMICO Y DE NOTICIAS

HOLGUIN 5 de Noviembre de 1862
Año 1. No. 18
Miércoles, San Zacarías, profeta.


¿QUÉ HARÉ?

Un lustro tiene el niño,
Un lustro más un mes,
Y forma ya letras
Y sabe ya leer.

Conoce de memoria
A Fleury y a Claret,
Y corta bien el habla
De Lope y de Valdés.
Declama en el Liceo
Alguna que otra vez,
Y cantos populares
Repite más de cien.

Aplauden mis amigos
Sus versos con placer,
Y yo lo aplaudo a solas
Do nunca me oiga él.

Y mientras que dibuja 
Con yeso en la pared
Y mil figuras forma
Con pasta de papel;
En Dios mis ojos ijos
Metido en su niñez,
Medito en el mañana
Y pienso en lo que haré.

¿Qué haré?, me digo a solas,
¿Qué haré para su bien?
¿Qué suerte habrá en el mundo?
¿Qué senda le abriré?...

Si aquí en el aula magna
Se nutre de saber, 
El lauro de la gloria
Jamás verá en su sien. 
Pues para ser letrado
Y médico de prez,
Preciso es ir a Francia
Para tornar después,
Y hacer rodar un coche,
Un tilbury o cupé
Tirados por caballos
Comprados a un inglés.

Si quiere ser poeta
Perece de hambre y sed,
Que en Cuba los talentos
Se apagan al nacer.

Si le dedico a sastre
El niño no es francés,
Y si a pintor, lo mismo
Y si a escultor también.
Franceses o italianos
Los genios deben ser
Que en Cuba está de moda
Lo que de estrangís es.
Y ¡oh Dios! En mi conflicto
¿Qué haré, qué haré, qué haré?
¿A dónde irá mi ángel?,
¿A dónde irá a tener?

Los campos de mi Cuba
Ofrecen rica miés
Al hombre laborioso
Que en ella pone el pié.

¡Oh Dios! Ya me parece
Que encuentro el almo bien,
El logro apreciable
De arar para coger!...
Sentencia pronunciada
Allá sobre el Edén
Por el Eterno labio
Del padre de Israel.

Más no, que se me ocurre
Que opónese a esa ley, 
El sórdido egoísmo
Del rico en su avidez.

Los fértiles terrenos
Del índico vergel
Tesoros son guardados
Aquí para después,
Que el siglo en su adelanto
Aumenta su valer;
Y si un axioma es esto,
¿Qué haré, qué haré, qué haré?
No tengo yo caudales
Para comprar su bien,
Ni es práctica del mundo 
Seguir la eterna ley
Que hizo que con sangre
Y con sudor también, 
La tierra abriera el hombre
Para su pan coger.

Si espero que repartan 
Sus propiedades cien,
Los ricos a los pobres
Jamas lo lograré.

Las bellas teorías
Las mata la avidez.
El siglo es egoísta,
¿Qué haré, qué haré, qué haré?

Ya sé lo que me manda
El Dios de la niñez,
El Dios de mi cariño,
Mi paternal querer.

Y debo señalarle
La senda de honradez
Por donde fueron muchos
En busca de su laurel.

La senda que siguieron
Para encontrar su bien
Los hombres que aún existen
En la memoria fiel
De siglo de más densa
Y oscura lobreguez
Que el siglo en que vivimos
De estúpido interés.

Que estudie el hijo mio,
Que aprenda a conocer
Lo bello y lo especioso
El negro mal y el bien.

Que adquiera ese elemento
Del racional poder,
Que siga su esperanza
Que llore más después.

Que ría tras un sueño
Y en mágico vaivén
Camine y que tropiece
Y caiga sin querer,
Y se levante súbito
Triunfando de una vez
Con solo un pensamiento
Que brote de su cien.

Y asombre al mundo entero
Valiéndole un laurel,
Que arranque a su alma pura
Cien lágrimas y cien,
De gratitud sublime,
De patriotismo fiel
Rendidas a su padre
Y al ángel de su bien.

Felipe L. de Briñas.

miércoles, 8 de marzo de 2023

A TUS LAGRIMAS EN LA I….

 LA LUZ

PERIODICO LITERARIO, CIENTIFICO, ECONOMICO Y DE NOTICIAS

HOLGUIN, 20 de Julio de 1862. Domingo

Año 1. No. 16

---

Cubre tu sien con el manto

De la inocencia el Señor,

Cuando contempla el candor

Que sublimiza tu llanto.

Cada lágrima por tanto,

Es del Cielo meteoro,

Huellas miro el tesoro

Del destino que me guía,

Pues son hijas, vida mía,

De otras lágrimas que lloro. 


Verter lágrimas, llorar!

Es el consuelo del alma,

Hala el pecho dulce calma

Y el sufrimiento un altar.

No ceses, pues, de apurar

El amor que nos unió…

Que cuando la virgen vio

A Jesús crucificado

Y de tiranos rodeado…

También por amor lloró.


                               E. C. Leyva

En la sentida muerte del Ilustre Patricio D. José de la Luz Caballero.

 LA LUZ

PERIODICO LITERARIO, CIENTIFICO, ECONOMICO Y DE NOTICIAS

HOLGUIN, 20 de Julio de 1862. Domingo

Año 1. No. 16

---

¡Terminó su vivir!... Niebla sombría

Tendió las alas con funesto vuelo,

Y al hombre sabio arrebatando al suelo,

Dejó en las ciencias la región vacía. 

¡Terminó su vivir!... Su labio un día

Vertió en las alas con ferviente anhelo

Las máximas brillantes que del Cielo

De lauros siembran la inocente vía.

¡Ya no existe! ¡Llorad! La Patria entera

Embebida en sus vastas producciones,

La palma doblegó con fe sincera.

¡Ya no existe! ¡Llorad! Los altos dones

Que el Creador a los justos prometiera,

Goza ahora en las célicas mansiones.


                                                M. Caballero

SALUDO A HOLGUIN (POESÍA)

 LA LUZ

PERIODICO LITERARIO, CIENTIFICO, ECONOMICO Y DE NOTICIAS

HOLGUIN, 20 de Julio de 1862. Domingo

Año 1. No. 16

---

SALUDO A HOLGUIN

¡Once años! Tiempo tan largo

Hace que por vez primera

Llegué Holguín a tu ribera

Sumido en triste letargo.


Y recuerdo, era yo un niño,

Que de él logré despertar

Al sonoro vibrar

De las voces el cariño.


Por una pena horrorosa

Llegué con el alma herida, 

Considerando la vida

Como una carga enojosa.


Y recuerdo que en tu seno

Hermosísima ciudad,

Encontré felicidad

Y vi el porvenir sereno.


¡Cuántos recuerdos! Aún viven

En mi corazón escritos,

Pues recuerdos tan benditos

Del alma no se proscriben.


¡Ay! –¿Por  qué no me detuve

Y allí dilaté mis días

Colmándose de alegrías

De la esperanza el querube?


¿Por qué? Porque el hombre nunca

Con su suerte se contenta

Y la ambición que alimenta

Su brillante historia trunca.


Porque huye de donde brilla

Para él la luz venturosa,

Quizá tiniebla luctuosa

Hallando en la opuesta orilla.


Porque de dichas ansioso

Una ilusión lo entusiasma

Y corre tras un fantasma

Tan mentido como hermoso.


Por eso aunque allí encontré

Bálsamo para mi herida,

Por eso, ciudad querida,

Por eso te abandoné.


Y corrí y corrí sediento

En pos de dicha y de gloria

Y desgarré de mi historia

La hoja de más valimiento.


De tus favores en pago

Ingratitud te otorgué,

Y desde entonces, sin fe

Y sin esperanza vago.


Desde  entonces la aflicción

Siempre en mis versos resalta

Pues si grande fue la falta

Inmensa fue la expiación…!


Volver a tu seno pienso

Y si este sueño realizo,

Creeré probar el hechizo

Del deleite más inmenso.


Volveré a ti como vuelven

Los náufragos desgraciados

(faltan dos versos de esta cuarteta)


Quizás vibraré el laúd

Al cielo alzando la frente

Con el entusiasmo ardiente

De mi extinta juventud.


Y quien sabe, Holguín, si alcanzas

A consolarme en mis cuitas,

Y eres tú quien resucitas

Mis ya muertas esperanzas.


Y aunque en mi dolor profundo

Lance un clamor triste y vago

Como el que a orillas de un lago

Lanza un cisne moribundo.


Viviendo allí entre tus flores,

Bajo tu cielo precioso,

Quizás me parezca hermoso

El más cruel de los dolores.


Con viva fe te saludo

Y aunque mi emoción es tal

Que es de esas en que el mortal

Dice más estando mudo.


Mi primer canto te envío;

Acógelo si te place,

Como el vínculo que enlace

Tu destino con el mío.


Manuel Nápoles Fajardo.

Tunas, 18 de Julio de 1862