Por lo que
vemos esta vez no ignorará el joven Bartolo González que exigir cantidades y
asaltar bodegas es ponerse fuera de la ley.
Decimos
esto porque después de haberse presentado a un indulto decía muy satisfecho “yo
creía que con eso no hacía daño a la patria, y tan lo creía que mis fuerzas
estaban montadas militarmente y dispuestas a defender kis fueros de los
cubanos”.
¿A qué
fueros se refería el “aprovechado joven”? No lo sabemos porque después de haber
permanecido en la cárcel algunos meses, donde tuvo tiempo de comprender que sus
actos eran reprobables y después que gracias al último indulto gozó de la más
completa libertad, era lógico esperar de él un hombre útil a la sociedad; pero
todos nos equivocamos.
Bartolito
se encuentra hoy al frente de una nueva partida de malhechores por los fértiles
campos de Samá y Banes, esperando, sin dudas, que los servidores de la patria
le den el castigo que se ha hecho acreedor por sus extravíos.
Y ya que
hablamos del célebre Bartolo, consignamos con gusto que muchos veteranos del
Ejército Libertador y algunas otras personas de esta localidad, tratan de salir
en busca e la partida capitaneada por aquel, con el presumible objeto de
extinguir el bandolerismo en la jurisdicción.
El Eco de Holguín, 14.03.1900